jueves, 8 de marzo de 2012

Marina

Sugerencia auditiva:
http://www.youtube.com/watch?v=dX8DYvobopg


Y a base de lágrimas subió la marea.
Sentada a la orilla del mar observaba como las olas rompían al llegar a la arena, se deshacían, se tornaban  en espuma blanca y se iban.
Se levantó y se adentró en aquellas aguas que, como pequeñas hojas movidas por el viento, se desplazaban de un lado a otro.
Dejó su cuerpo inmóvil y se dejó llevar. Sintiendo como ese aire de aroma envolvente entraba por su nariz e invadía sus pulmones. Como las pequeñas gotas saladas que, perdidas, se colaban en sus secos labios, humedeciéndolos, impregnándolos de vida.
No sabía a donde la llevaría el travieso oleaje, tampoco le importaba.
Su figura yacía quieta mientras su mente volaba, con alas de desesperanza y plumas con ansias de libertad.
Comenzó a confundirse entre las aguas, sentía como flotaba. Como se elevaba, como se descomponía, como se evaporaba. Como se condensaba y volvía a caer. Como de repente, comenzó a formar parte de su mejor amigo… Como de repente, se tornó en espuma blanca.

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